jueves, 25 de abril de 2013

RUTA POR TIERRAS DEL DEZA: DE LA FERVENZA DEL TOXA AL MONASTERIO DE CARBOEIRO. (14 de abril de 2013)

El domingo 14 de abril nos acercamos hasta la comarca del Deza para recorrer nuevamente la ruta que comienza en la Fervenza del Toxa y que nos lleva hasta el Monasterio de Carboeiro, aunque en la mayoría de indicaciones y guías la ruta se plantea en sentido inverso.
A la Fervenza del Toxa se puede llegar casi con el coche. Desde Merza, cogemos la carretera que sube hacia el Monasterio de Carboeiro y, antes de llegar, cogemos una carretera a la derecha siguiendo el indicador de la Fervenza do Toxa. Al llegar a Martixe vemos otro indicador que nos desvía a la derecha. Aunque la ruta parece complicada, está bien señalizada. Pronto veremos la explotación minera de Campomarzo, aquí veremos otro cartel que nos llevará a tomar una carretera que discurre paralela a la vía del AVE. Al finalizar esta carretera cogeremos a la izquierda y, a unos 300 metros, encontraremos un cartel indicador que nos hará tomar una última pista de grava a la derecha, que nos conducirá directamente hasta el mirador de la Fervenza. Aquí podremos dejar el coche.

Comenzamos nuestra ruta junto al mirador de la Fervenza. Desde aquí se contempla no sólo la parte alta de la cascada, sino la unión del río Toxa con el Deza y los espléndidos bosques autóctonos de estas riberas.

Tras contemplar el magnífico paisaje del mirador, iniciamos la ruta bajando por la pista que nos conduce hasta la base de la Fervenza en unos 15 minutos. Por el camino observamos los abundantes ejemplares de alcornoques (escasoss en Galicia) que crecen junto a los robles. El progresivo aumento de humedad nos indica que ya estamos cerca de la cascada. Poco antes de llegar, una pareja nos indica que es casi imposible detenerse a ver la cascada: el caudal es tal que una intensa lluvia empapa a todo aquel que permanezca unos segundos junto al salto de agua.
No tardamos mucho en comprobarlo: los 30 metros de caída vertical del rio Toxa lucen imponentes gracias a las abundantes e incesantes lluvias de este invierno. Fotografiamos la Fervenza a una distancia prudencial y, en no más de 3 minutos, salimos de allí literalmente empapados pero impactados por este espectáculo de la naturaleza.

Seguimos la ruta tomando el sendero que discurre paralelo al río Toxa, aguas abajo de la Fervenza. El camino atraviesa un exuberante bosque autóctono en estado casi virgen y, a los 15 minutos, llegamos hasta un puente de hierro. Aquí se juntan las aguas del río Toxa con las del río Deza, que da nombre a toda una comarca del interior de Galicia. Vale la pena acercarse hasta la pequeña playa situada bajo el puente y pararse a contemplar el discurrir incesante del agua.
Para seguir la ruta, atravesamos el puente y continuamos por el sendero que comienza a su izquierda, justo al lado de un panel señalizador. Pasaremos por al lado de una finca, dejando su cierre a nuestra derecha y pasaremos cerca de la Capilla de San Paio. Aquí torceremos a la izquierda por la carretera, seguiendo las tradicionales señales blancas y amarillas de senderismo que marcan nuestra ruta.


Siguiendo estas marcas, atravesaremos por entre unas casas hasta llegar a un crucero que sale a la carretera general. El pueblo, asentado en un valle amplio y luminoso, es agradable de recorrer. Llaman la atención algunas casas, correctamente arregladas y restauradas, y un pazo tradicional que dejamos a la derecha de la carretera.. Al final del pueblo llegamos hasta el area recreativa y la playa fluvial del Deza.

El área recreativa está perfectamente cuidada y equipada gracias a los fondos del Plan de Compensación Ambiental de la línea del AVE, omnipresente en todo este terrotorio. La playa fluvial dispone de zonas ajardinadas, barbacoas, servicios, cafetería-restaurante, zona de juego infantil y parque biosaludable. Sólo por la calidad de esta area recreativa, ya vale la pena acercarse hasta Merza.

Tras descansar un rato, proseguimos la ruta tomando la carretera que, en fuerte subida, sube hasta el Balneario de los Baños da Brea. A media altura, giramos hacia la derecha cogiendo otra carretera que asciende en paralelo a la linea de alta tensión. Al pasar, llama nuestra atención el sonido de la electricidad pasando por los cables, que se encuentran a una altura alarmantemente baja. Seguimos la fuerte subida y pasamos entre unas fincas hasta llegar a un cartel señalizador, en donde giraremos a la derecha cogiendo un camino entre dos vallados.

A los pocos metros nos encontraremos con una bifurcación, aquí cogeremos el camino de la izquierda. Cruzaremos un bosque compuesto fundamentalmente por pinos y robles. Estamos a un paso del Monasterio, que ya se divisa entre la vegetación, al otro lado del valle. El último tramo del camino nos lleva en descenso hasta el río Deza llegando hasta el paraje de la Ponte do Demo. Al pasar el puente, subimos el camino empedrado que nos lleva directamente hasta el Monasterio.

El Monasterio de San Lorenzo de Carboeiro es un antiguo monasterio benedictino actualmente abandonado y recuperado gracias a las obras de restauración iniciadas en el año 1991. Se sitúa en un menadro del río Deza, en el municipio de Silleda. La iglesia es una de las obras arquitectónicas de estilo románico más destacadas de Galicia.

El cenobio fue fundado en el siglo X y vivió su mayor esplendor entre los siglos XI y XIII, para después perder gran parte de su influencia y su estatus abacial y quedar abandonado tras la desamortización de Mendizábal, en 1835. Actualmente se puede visitar la nave central y recorrer las tres escaleras de caracol que unen la cripta, la nave y las torres del templo. También se pueden visitar algunas de las dependencias monacales. Hasta hace un par de años, la entrada era gratuita; ahora tiene un coste de 1€ por persona. Alrededor del Monsaterio encontramos un entorno agradable para descansar, comer de picnic y pasear por las orillas del Deza.

Desde aquí emprendemos el camino de vuelta deshaciendo nuestros pasos y recorriendo en total (ida y vuelta) unos 11km de dificultad media-fácil, pero que permiten disfrutar de todo un variado y completo día de senderirmo.

martes, 23 de abril de 2013

PORTODEMOUROS, LAS RUINAS DEL CENTRO NÁUTICO ADER. (14 abril de 2013)

El pasado 14 de abril estuvimos en el embalse de Portodemouros, en el municipio de Arzúa, en donde el río Ulla traza frontera entre las provincias de La Coruña y Pontevedra.

Hace años conocí Portodemouros como un lugar casi paradísíaco: un entorno lleno de vitalidad y posibilidades turísticas en donde las actividades náuticas, el recreo y el deporte en la naturaleza lo ocupaban todo. Decenas de personas se acercaban hasta aquí todos los fines de semana, especialmente en los meses de verano. En determinadas épocas del año las competiciones deportivas que se celebraban a nivel nacional, en especial las competiciones de piragüismo, hacían de Portodemouros un lugar turístico de referencia en el interior de Galicia, a donde acudían centenares de personas de toda España.

Hoy resulta desolador ver las ruinas de lo que fue el Centro Náutico ADER por lo que quisimos parar en este lugar para tomar unas fotografías con las que ilustrar la entrada de hoy. Nada mejor que completarlo con una noticia publicada hace unos días en El Faro de Vigo: PORTODEMOUROS, LA OPORTUNIDAD PERDIDA:

"A escasos metros da presa de Portodemouros o visitante asiste atónito a unha paisaxe de abandono e a unha mostra da dilapidación de cartos nos anos de bonanza económica.


As silvas case tapan o Centro Náutico ADER. Fican abandonadas á súa sorte as outrora fermosas cabanas de madeira, a cafetería, o clube náutico e demais instalacións deportivas da que no seu día se cualificou como unha das infraestruturas máis ambiciosas de apoio ó turismo de interior. Cartos da Unión Europea, a través do Plan Leader, que pretendía ser "un eixe vertebrador do desenvolvemento turístico da bisbarra", na que debería ter base un catamarán turístico. - todo iso impulsado polas Deputacións de Pontevedra e A Coruña baixo un cómplice silencio dos catro concellos da ribeira -Agolada, Vila de Cruces, Santiso e Arzúa-, da Xunta de Galicia e incluso dunha Unión Europea que, logo de constatar que os traballos subvencionados non respondían ó concepto de "iniciativa produtiva", deixaron esmorecer responsabilidades e non esixiron a continuidade do xa feito.

O fermoso "chalet" do albergue e oficinas, xunto cos embarcadoiros flotantes, podrecen no abandono. O edificio foi saqueado, ante o seu desleixo, e arrancáronselle ventás, sanitarios, liteiras, mobiliario. Ninguén sabe que foi dos barcos a motor para control das regatas, nin de moitas embarcacións deportivas. O entorno degrádase cada día un pouco máis. Millóns de euros públicos totalmente desaproveitados, sen posibilidade xa de recuperación. As embarcacións permanecen afundidas no fondo do encoro, outras foron roubadas e algunha repousa deteriorada entre cascallos e lixo. Morto o proxecto, morreron tamén as esperanzas de moitos empresarios turísticos da zona e das Administracións locais das dúas marxes da presa, que viron nas obras unha oportunidade para un relanzamento da zona.

Á historia pasaron as escolas de vela, o campo de regatas, a escola de remo... Ruínas de instalacións sen uso ningún son mudas testemuñas do mal facer de responsables públicos, que abordaron investimentos improdutivos dos que agora ninguén se acorda, nin tan sequera para lles pedir responsabilidades polos seus actos.


 Portodemouros é o máis claro exemplo de que conceptos como o de desenvolvemento turístico do interior son simplemente unha afirmación "para a galería" e unha oportunidade para manexar sen control fondos públicos."

Personalmente pienso que el entorno de Portodemouros es un lugar recuperable con un poco de voluntad política y viable con una buena gestión. Es un lugar con un gran potencial y con un atractivo turístico real y explotable; Portodemouros, si le dejan, es uno de los grandes atractivos con los que cuenta el  tantas veces olvidado interior de Galicia.

lunes, 1 de abril de 2013

UN LUGAR CON ENCANTO: EL MAZO DE SANTA COMBA, LUGO

El Mazo de Santa Comba es una antigua herrería-aserradero restaurado y convertido en un restaurante que vale la pena visitar. Se encuentra a orillas del Rio Chamoso, al sur de la ciudad de Lugo, en un entorno rural situado en el mismo término municipal.

Para llegar hasta el Mazo debemos salir de la A6 por la salida de Sarria Monforte; en la rotonda de Nadela cogeremos la LU 546 en dirección Puebla de San Julián-Sarria. A los 2 km nos encontramos con un cartel indicador del Mazo: siguiendo esa indicación nos apartaremos a la derecha siguiendo la "raqueta" para atravesar la carretera y continuar por una pista asfaltada que, tras dejar unas casas a nuestra izquierda, nos llevará hasta el Mazo.


Todo el entorno del Mazo de Santa Comba está rehabilitado gracias al apoyo de la Diputación Provincial de Lugo. A la entrada hay un amplio aparcamiento para dejar los coches convenientemente alejados, y preservar el aislamiento del restaurante, que se encuentra totalmente alejado de cualquier núcleo de población. El paisaje está compuesto exclusivamente de bosque autóctono, predominando los robles y castaños.




El Mazo dispone de todo un sistema hidráulico para mover una antigua sierra situada en medio del comedor principal. Desde las propias mesas se contempla el discurrir del río bajo el molino, lo que da al restaurante un encanto muy especial.  La carta es totalmente casera y los precios muy razonables. En verano se puede comer en una agradable terraza resguardada bajo una pérgola de madera.

Por la tranquilidad del lugar, por la calidad del restaurante y por el encanto del paisaje es un lugar que vale la pena visitar.