miércoles, 26 de octubre de 2011

RUTAS POR LOS ANCARES: ASCENSIÓN AL PICO MUSTALLAR (1.925m) 22-OCT-2011

Duración aproximada de la ruta: 2h y 30min

Longitud: 14 km

Dificultad: media (media-alta con nieve)


La ruta comienza en el pueblo de Piornedo, en el municipio lucense de Cervantes. Piornedo, con sus pallozas, representa la estampa típica de los Ancares.

Nuestro camino tiene su inicio en la parte superior del pueblo, a 1.150 metros de altitud, justo tras la capilla de San Lorenzo. Aquí se encuentra un panel informativo junto a una valla que impide el acceso de los vehículos todoterreno.

Empezamos a ascender por una suave pendiente que en otro tiempo fue pasto de montaña, y que hoy se encuentra colonizada por piornos y matorrales. Al poco tiempo, pasamos por al lado de un depósito de abastecimiento de agua. Seguimos ascendiendo por un camino más pedregoso, en el que ya empiezan a acompañarnos ejemplares de bosque caducifolio a ambos lados del camino.
A los 45 minutos, el camino desciende suavemente para llegar a la Campa de Camporredondo (1.365m). En este lugar se atraviesa el río por un viejo puente de madera. La campa se asienta en un pequeño ensanchamiento del valle en el que nos encontramos ganado vacuno pastando.Subida al Mustallar. Pontón. Ancares. Piornedo.Al pasar el puente, continuamos ascendiendo por la izquierda del río a través de un camino empedrado, y en 15 minutos llegamos a una de las zonas más espectaculares de esta ruta: el circo glaciar que forma el pico Mustallar, el Penalonga, el Portillín y el pico Lanza: todo un sobrecogedor anfiteatro natural rodeado de picos y tapizado de arándanos y vegetación de alta montaña. En el corazón de este circo glaciar se encuentra la “cabaña de los estremeños”, una vieja construcción en donde se refugiaban los pastores que traían el ganado hasta esta braña.Subida al Mustallar. Ancares. Piornedo.Nos adentramos en el valle y comenzamos un ascenso más pronunciado hasta llegar en 20 minutos a la Mallada del Mustallar: una verja metálica dispuesta a lo largo de toda la cordal entre el Penalonga y el Mustallar. La verja separa las provincias de Lugo y León, y protege al ganado para que no se despeñe por los impresionantes cortados de la vertiente leonesa.Subida al Mustallar. Ancares. Piornedo.
En este punto paramos un buen rato para reponer fuerzas y para prepararnos para la dura ascensión final hasta la cumbre. La senda recomendada para subir al Mustallar discurre paralela al vallado. En algún punto, podemos apartarnos de la valla para salvar zonas de canchales de piedra que hacen más incómoda la ascensión, pero volvemos nuevamente a la valla subir en paralelo a la misma.

Tras 40 minutos de dura ascensión, llegamos por fin a la cumbre del Mustallar (1925 m). La cima es amplia y dispone de un buzón de montaña. En su punto más alto, se encuentra un montículo de piedras que los sucesivos montañeros han ido acumulando con el tiempo.
El paisaje merece el esfuerzo. Estamos en el corazón de los Ancares, aunque no en su punto más alto; este mérito corresponde al pico Cuiña, que con sus 1.989 metros se alza justo a nuestras espaldas dominando toda la zona. Desde el Mustallar contemplamos en su totalidad el cordal de los Ancares: desde el pico Pena Rubia, al sur, hasta el Miravalles, ya al norte y lindando con Asturias; pasando por el Tres Obispos, el Cuerno Maldito, el mencionado Lanza o el Dos Hermanitos.
En dirección noreste y ya mirando al horizonte, divisamos las cumbres de la leonesa sierra de Gistredo con los picos Valdeiglesia y Catoute.

miércoles, 19 de octubre de 2011

ASCENSIÓN AL MONTE PINDO (A MOA) 8-OCT-2011

Longitud aproximada: 9 kilómetros (ida y vuelta)
Duración aproximada: 4 horas (ida y vuelta)
Dificultad: Media-alta. Camino de rocas con pendiente pronunciada en algunos tramos.
Lugares de mayor interés: La villa de Pindo, las formas de las rocas y las panorámicas que observamos durante el camino y desde la cima.
Época recomendada:
Todo el año. Preferiblemente evitar los meses centrales del verano, debido al excesivo calor.






El Monte Pindo es uno de los lugares mágicos de Galicia. Esta gran mole granítica situada junto a la costa, de encrestadas y caprichosas formas, con profundos y pendientes valles de difícil accesibilidad, fue origen de múltiples leyendas. Es conocido también como el Olimpo Celta ya que, según la tradición, sus piedras fueron esculpidas por los antiguos celtas.

Iniciamos la ruta en la villa del Pindo, en el municipio coruñés de Carnota. Aparcamos el coche junto a la capilla de San Clemente, situada en un lugar privilegiado entre la playa y el monte.
La ruta comienza en un camino que sale detrás de la iglesia parroquial, en donde se encuentra un panel informativo. El camino se encuentra señalizado con los colores blanco y amarillo, señales internacionales de senderismo de corto recorrido. Después de atravesar un riachuelo, comienza el camino bordeado por vallados de piedra, al que acompaña una espesa vegetación, en la que abundan los pinos, laureles y algún acebo. Lamentablemente, los efectos causados por los incendios de los últimos años son también evidentes en la vegetación.


A la medida que ascendemos, el camino se convierte en un sendero en el que comienzan a aparecer las primeras peñas con sus fantasiosas formas. Después de un kilómetro y medio, vemos a la derecha el alto del Pedrullo (265 m.). En su faldón oriental hay una acumulación de piedras procedentes de una antigua construcción. En este lugar se dice que estuvo situado el antiguo fuerte de San Xurxo.


Desde aquí el itinerario gira a la izquierda, por una zona relativamente llana. La ruta va siguiendo la vaguada de un pequeño riachuelo y el ascenso se va haciendo cada vez más pronunciado. A la derecha dejamos el Outeiro do Narís, denominado así por la forma que adquiere una de sus rocas. Llegamos a una zona abierta y llana, con una altitud de alrededor de 500 m., es el valle de san Lourenzo. Aquí en tiempos de la II Guerra Mundial, hubo una pequeña explotación de wolframio. A la izquierda del camino, nos llama la atención una impresionante peña antropomorfa que semeja la figura de un gigante, denominada el Guerrero.
Desde este lugar el camino sigue ascendiendo en zig-zag, a través de una zona arbolada en la que destaca, sobre todo, robles, tojos y acebos que crecen entre las peñas. Finalmente tenemos que abordar la cumbre por la parte oriental, para acceder por la zona norte de este inmenso macizo pétreo.

La cumbre del Pindo (634 metros) tiene forma de una gigantesca muela (A Moa) o plataforma granítica. Desde este lugar divisamos impresionantes vistas sobre una amplia zona costera. Hacia el norte, vemos el embalse de santa Uxía, las tierras de la parroquia de Arcos y los montes de la Ruña; al sur, divisamos el valle y la extensa playa de Carnota; y hacia el oeste, a lo lejos, el cabo Fisterra, la inmensidad del océano, la ría de Corcubión y las islas Lobeiras. A los pies del monte, las villas de El Pindo y Ézaro, con la famosa desembocadura del río Xallas en forma de cascada.
(Textos tomados de la web www.turismocostadamorte.com)