domingo, 11 de diciembre de 2011

MONASTERIO DE MONFERO (6-DIC-2011)

Diciembre no es época de grandes rutas; los días son cortos y la climatología no suele acompañar. Pero estos meses invernales sí pueden ser un buen momento para coger el coche y realizar pequeñas excursiones de medio día en las que redescubrir lugares que, no por cercanos a casa, resultan menos interesantes.

Uno de esos lugares es el monasterio de Monfero. Situado en el concello homónimo, y a tan solo 60 km de La Coruña, Monfero es una buena alternativa para hacer una breve escapada de la ciudad.

Para llegar desde La Coruña tomamos la AP9 y, a continuación, enlazamos con la A6. Salimos de ésta en la salida 549 (Montesalgueiro) para girar a la izquierda y tomar la AC 151 en dirección a Irixoa (a 10 km). En Irixoa nos encontramos con un cruce, en el que seguiremos de frente (dejando a nuestra izquierda el cuartel de la Guardia Civil). A 7km llegamos al pueblo de Monfero (Rebordelo). Aquí, siguiendo las indicaciones de un cartel, giraremos a la derecha tomado una carretera que nos llevará en 1,5 km hasta el Monasterio.

La historia del Monasterio Cisterciense de Monfero se dilata en el tiempo, desde el año 1134 en que fue fundado, hasta el año 1820, en que el Decreto de Extinción de Monacales, junto a las leyes de Desamortización, condujeron al monasterio a la ruina final en que hoy se encuentra.

No es este un blog de historia ni de arte, pero el visitante que se acerque a Monfero podrá apreciar aún, entre las ruinas, el imponente esplendor de que gozó el Monasterio en los siglos XVI y XVII, en el que se superpusieron diversos estilos artísticos en su construcción. Durante los últimos tres años, las ruinas del monasterio fueron sometidas a un proceso de limpieza y consolidación para evitar un avance de su deterioro, con vistas a poner en marcha un proyecto que pretende convertirlo en un hotel balneario. Antes de los trabajos de restauración, los visitantes podían visitar libremente el interior de las ruinas. En la actualidad, se encuentran habitualmente cerradas por una verja. Desconocemos si se abre alguna vez al año.

El monasterio se puede rodear en su integridad, gracias a la labor de desbroce que se ha llevado a cabo en todo su perímetro. Al hacerlo, descubriremos las verdaderas dimensiones del que fue uno de los cenobios más importantes del Noroeste peninsular.
Lo que sí se puede visitar libremente es la iglesia del monasterio. De su fachada de estilo barroco, destaca el ajedrezado, la espectacularidad de sus columnas y la torre-campanario octogonal. El interior del templo, de planta de cruz latina, es espectacular. La bóveda de medio cañón, con su sucesión de casetones labrados en el granito a lo largo de 65 metros, da al templo un aspecto de grandiosidad imponente.

En el brazo derecho de la nave se halla la tumba de don Fernán Pérez de Andrade, señor de estas tierras. Desde este lugar se puede tomar unas escaleras que nos llevarán, por un lado, a asomarnos a la parte superior del claustro del monasterio, y por otro, al coro del templo, donde encontramos expuestos los restos del retablo mayor, que piden a gritos una mano de restauración.

Desde el coro, tenemos una bonita vista del templo y, sobre todo, una panorámica muy próxima de su bóveda granítica.
En las proximidades del Monasterio, se está construyendo en la actualidad un centro de interpretación turística. Parece que la crisis ha hecho mella también en esta iniciativa, puesto que lleva ya un buen tiempo paralizada.


Lugares como Monfero propician una buena ocasión no sólo para pasar un rato agradable, sino para reflexionar sobre el estado real de la cultura real de Galicia. Un patrimonio cultural que languidece, víctima del olvido de unas administraciones públicas que han pretendido encerrar la cultura de nuestra tierra en una “Ciudad” de edificios muertos y vacíos en los que exhibir un indecente "faraonismo" multimillonario.

4 comentarios:

  1. Estuve en esa zona hace unos meses y me encantó. Al lado del monasterio hay un roble y es una gozada estar tumbado debajo de él así como comer a su sombra. Es una zona preciosa. La casa de turismo rural en la que estuve era muy bonita, llena de encanto. En verano, con cielo despejado, es el sitio ideal para contemplar las estrellas y todo el firmamento.

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  2. Como bien dices, esa zona interior de la provincia de La Coruña tiene un encanto muy especial y muy desconocido. Aranga, Irixoa, Monfero, A Capela... conservan una autenticidad que se ha perdido en otras partes de nuestra provincia.

    Gracias por comentar. Un saludo.

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  3. Es una pena que no pudieses visitar las ruinas del monasterio. Hay alguna zona no derribada, como la cocina, donde se podía vivaquear.... A apenas 500 mts del monasterio, y con ganas de andar con cuidadín (monte a través por zonas escarpadas), hay unas manchas de fraga dónde puedes encontrar huellas de todo tipo... (porque ver es muy complejo, te huelen antes...). Saludos

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    1. Hola. He visitado muchas veces las ruinas del monasterio antes de que las cerrasen. También he tenido la oportunidad de dormir en la cocina, al lado de aquella fabulosa lareira; La experiencia es única, aunque muchos aprovecharon el acceso libre al monasterio para cometer actos vandálicos. Son cosas de otros tiempos...
      Saludos.

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